El lugar

El Show_de pablo a violeta

Barrio Bellavista

Bellavista es como el sitio de peregrinaje para quien quiera ir de copas y tomarle el ritmo a la vida nocturna de la capital. Fue a partir de 1955, cuando el Premio Nobel chileno Pablo Neruda arribó a un viejo molino que luego se transformaría en casa La Chascona, que el lugar atrapó la atención de artistas e intelectuales. Hoy sus calles de fachadas coloridas y diversidad de estilos se han transformado en restaurantes, bares, tiendas y teatros, donde se respira un aire bohemio con matices culturales.

En el día y cuando Bellavista toma un ritmo más pausado la visita obligada es La Chascona, una de las tres casas-museos que tuvo Neruda, junto a la de Isla Negra y Valparaíso y que administra la Fundación que lleva su nombre. Esta se encuentra en lo más alto de la calle Márquez de la Plata y tiene tres plantas en distintos niveles con un pequeño circuito de escaleras.

La casa

La casona que acoge a De Pablo a Violeta es una muestra vigente de la arquitectura que se usó en las primeras edificaciones en Chile: adobe, con muros de 90 centímetros de ancho, pisos y techumbres de madera y enrejados en puertas y ventanas.

Con poco más de 100 años, la estructura de la casa ha sobrevivido a los temblores gracias a la nobleza de sus materiales.

La casona acogió durante varios años a la Corporación de Desarrollo de la Mujer La Morada, organización civil enfocada en la promoción del derecho y la igualdad de las mujeres en la sociedad y que tuvo un rol activo en la recuperación de la democracia en Chile.

Los sonidos, aromas y sabores que hoy recorren a De Pablo a Violeta encontraron un hábitat natural en los pasillos, las habitaciones y los patios de esta histórica casona de la ciudad de Santiago.

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